TAT niega CAIR en construcción - Esta vez no dice que EEFF deben llevar detalle de otros costos.

Fecha de Noticia: Noviembre 24, 2013

Requisitos de Factura en Panamá Por: Carlos Urbina

En el caso que motiva esta nota, el contribuyente recurre al TAT por habersele negado un CAIR en el que se utilizaba el método de avance de obra para el reconocimiento de ingreso construcción. Autorizado por el artículo 123 del Decreto Ejecutivo 170 de 1993.

Resolución Original:

La DGI negó la solicitud del contribuyente mediante Resolución 201-4416 de 26 de octubre de 2009. La institución fundamentó la negación a la solicitud del contribuyente en no encontrar, en los estados financieros del contribuyente, una nota o información que contenga una relación exacta y detallada que permita determinar mediante una supuesta revisión técnica la Renta gravable del contribuyente.

Esta afirmación (que los Estados Financieros deben contener un detalle de otros costos), encontró eco en una sentencia del TAT que llegó, hace unos meses, al repetirla (Fallo donde el TAT dice que los Estados Financieros deben contener detalle de otros gastos)

Reconsideración del Contribuyente:

El contribuyente sufre otro revés en reconsideración ya que la DGI dijo no poder determinar "la relación existente entre el monto de los proyectos, su inicio, terminación y en proceso". Con el uso de estas frases la DGI dice no poder determinar los costos aplicados a cada uno de los proyectos del contribuyente y dice no tener certeza de lo declarado en el renglón de otros costos. Así las cosas la DGI procede a confirmar su acto mediante Resolución 201-10788 de 1 de diciembre de 2010.

Apelación del Contribuyente y fallo del Tribunal Administrativo Tributario:

El contribuyente utiliza, en lo que podemos leer del fallo, dos argumentos que son: 1. la posibilidad de usar el uso del método de obra terminada (nótese que arriba en el fallo decía avance de obra) y 2. que la autoridad en reconsideración indicó que debió incluirse un detalle de otros costos en los Estados Financieros del contribuyente.

A diferencia de un fallo anterior que citamos arriba, el Tribunal Administrativo Tributario se abstuvo de decir que los Estados Financieros debían contener un detalle de otros costos, pero procede a utilizar un raro arguemento que ya ha usado anteriormente consistente en decir que la esencia de los recursos gubernativos es debatir cuestiones puramente de Derecho. Esta rara frase no puede estar más lejos de la realidad ya que en muchos casos, como este, el derecho no es cuestionado sino los hechos (si existe o no costos o si los hechos sustentan el uso del derecho).

Por lo tanto, sin usar el argumento que usó en el fallo que arriba citamos, el TAT titula la sección B de su parte motiva en que la carga de la prueba está en el contribuyente y llega a decir que los, en sus palabras, "aspectos técnicos", son puramente auxiliares. Esta oscura frase del TAT no lee bien pero parece indicar que el contribuyente debe usar los medios de prueba del Código Judicial.

Luego el TAT indica la presunción de veracidad de los actos administrativos y la fé pública con la que se deben revestir las actuaciones del personal fiscalizados. En este caso el contribuyente no corrió con la misma suerte de otro caso reciente donde el TAT llegó a decir que esta fé pública está limitada a que la fiscalización del contribuyente reúna ciertas formalidades y lógicas (fallo donde el TAT pone límites al concepto de fé pública)

De esta forma el TAT trata de decir que el contribuyente tiene la carga de la prueba y pasa a examinar una prueba pericial que no fue practicada por la DGI.

En esta prueba el perito indica que el contribuyente usa una mezcla de los 2 métodos permitidos por el Decreto Ejecutivo 170 de 1993. Añadió el perito que el contribuyente no facilitó toda la documentación que solicitó.

Luego de aludir al peritaje, el TAT cita al artículo 145 de la Ley 38 de 2000 donde se indica que las pruebas han de apreciarse bajo las reglas de la sana crítica sin que esto excluya la solemnidad documental que la ley establece para ciertos actos. No cita el TAT cual es esta solemnidad.

Luego el TAT indica que, por varias razones, el perito dice no coincidir con los argumentos del solicitante. Agrega el TAT que el hecho de no existir una cuenta de "construcción en proceso" impidió a la DGI y a ellos (el TAT) determinar la relación o concordancia entre ingresos, costos y gastos. No indica el TAT en que consistió este impedimento o que gestiones realizaron para buscar la verdad material y se vieron "impedidas" por la ausencia de esta cuenta.

Resulta de interés que el perito encontró facturas con el nombre de otro contribuyente y otras que no reunían los requisitos del artículo 19 del Decreto Ejecutivo 179 de 1993, por lo que él y el TAT las consideraron no decudibles.

Termina el TAT indicando que las pruebas documentales que se aportaron junto con el escrito del Recurso de Reconsideración, son copias simples y, según ellos, carecen de valor probatorio.

Rescatamos, como muy positivo del fallo, que el TAT, a diferencia de un caso reciente, se abstuvo de repetir la frase usada por la DGI consistente en que los Estados Financieros deben incluir un detalle de otros costos.

El TAT no favoreció al contribuyente por la incosistencia observada por el perito. Este caso se resovió mediante Resolución TAT-RF-136 de 25 de septiembre de 2013 a 4 años del acto administrativo recurrido.

Vea fallo completo (ver fallo).