... y nació en Belén....

Por: Carlos Urbina

Seguramente nuestros lectores no entendenderán que hacemos en Momento hablando de Belén. La razón está en que en el mes de diciembre celebramos el nacimiento de Jesucristo, que nació en ese pueblo por motivos fiscales.

Todos hemos cantado que los peces bebían en el río, que el tamborcito repicaba, que Rudolph tenía la nariz roja y otro sin fin de villancicos, pero nadie ha cantado que Jesús nació en Belén por que los romanos querían cobrar sus impuestos. Esta es la razón por que Jesús de Nazareth, nació en Belén y no en Nazareth.

Lucas nos dice que César Augusto, ordenó que el Imperio Romano fuera censado. Los censos en la época antigua estaban casi siempre ligados a la necesidad de cobrar impuestos. Los textos usados en Panamá no mencionan este hecho con claridad. Sin embargo, el texto usado por los anglosajones, la llamada traducción del Rey Jaime I, común a la tradición protestante, claramente indica que el censo se hace para gravar con impuestos al mundo.

Un tal Cireneo, era gobernador de Siria, la división geográfica en que los judios vivian bajo el yugo romano. Según Lucas, a este gobernador le tocó llevar a cabo el censo.

La historia sabe que el Emperador Augusto hizo varios censos parciales y tres totales. La historia asume que los romanos respetaron la costumbre de los judíos que era censar en el lugar de origen de la familia. Por esta razón José, que era descediente del Rey David, viaja con su mujer a Belén. Belén era la aldea del Rey David. María, su esposa, estaba embarazada, el resto es la historia que celebramos el 25 de diciembre de cada año. Una historia que tuvo parte de su razón de ser en el censo que los romanos hicieron para cobrar sus impuestos.

Lea capítulo de la Biblia que cuenta esta historia.