Juan Pablo Fábrega nos comenta sobre la Nueva Ley de Escisiones y Reactivaciones de Sociedades.

Esta entrevista la hicimos a Juan Pablo Fábrega, abogado especialista en derecho corporativo. El Licencado Fábrega ha escrito sobre la materia corportiva y propuso la, hoy vigente, ley 85 de 2012.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL:       ¿Qué le motivó a la presentación de esta propuesta?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Soy socio de Fábrega, Molino y Mulino, oficina de abogados que se dedica al derecho mercantil. Como parte de la misma, me he concentrado en el derecho societario. En 2008 escribí el libro "Tratado Sobre la Ley de Sociedades Anónimas Panameñas, Comentada por Artículo" (ganador en 2008 del segundo lugar del Premio al Libro, otorgado por la Federación Interamericana de Abogados, con sede en Washington, D.C.). Todo ello ha hecho que a lo largo de mis más de veinte años de experiencia en esta área del derecho se me formularan innumerables consultas sobre las materias cubiertas por la nueva ley. Estas consultas se han incrementado con la proliferación de los tratados de doble tributación que ha suscrito Panamá, por el atractivo que causa el país y el interés que ha despertado en empresas extranjeras para establecer oficinas, sucursales o subsidiarias en el país. Ello me confirmó la necesidad de llenar los vacíos de nuestra legislación mercantil y motivó a tomar la iniciativa de preparar un texto que, algún día, sirviera de base para una ley sobre la materia.

Destaco que el texto que originalmente propuse lo redacté con la orientación del preclaro jurista Dr. Mario Galindo y aportes valiosos de colegas abogados miembros de la Asociación de Abogados Internacionales.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL:      ¿Porqué demoramos tanto, como país, en contar con una normativa como esta?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Porque a nadie se le ocurrió; nadie pensó en la necesidad de satisfacer estos vacíos legales y tomar la iniciativa de hacer la propuesta. Tal vez, por mi quehacer profesional y mi curiosidad intelectual.
 
PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL:       ¿A qué legislador se acercó para que presentara esta iniciativa parlamentaria?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Al Honorable Diputado Raúl Hernández, Presidente de la Comisión de Comercio de la Asamblea de Diputados. Él Diputado Hernández siempre ha estado vinculado, como empresario destacado, a la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá; Por muchos años fue Presidente del Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá, por lo que siempre ha estado preocupado por presentar proyectos de leyes que favorezcan la promoción y el desarrollo del país. De hecho, otra iniciativa suya de trascendental importancia ha sido la presentación de un anteproyecto de ley, que se encuentra pendiente de discusión en primer debate, para modernizar la ley de arbitraje. El Diputado Hernández se identificó con la necesidad y acogió como propia mi preocupación.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL: ¿Porqué no pensar en reformar la ley 32 de 1927 en lugar de adicionar estos artículos al Código de Comercio?  Ve una ventana a que alguien argumente la no aplicabilidad de esta norma a las sociedades anónimas?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: La ley 32 ha permanecido invariable en el tiempo; ello ha dado tranquilidad a los usuarios extranjeros que se traduce en garantía de tranquilidad. La ley 32 es lo suficientemente amplia y flexible para no ser un estorbo.


La Corte Suprema de Justicia ha establecido en distintos fallos que, si bien la ley 32 regula las sociedades anónimas, ello no implica que estos entes legales quedan excluidos de la aplicación del Código de Comercio. Éste se les aplica de manera supletoria a las sociedades anónimas en todo aquello que no contemple la ley 32. El propio texto de la ley señala de manera expresa, en los artículos 505-A, en lo que respecta a la escisión; el artículo 528-A, en lo que respecta a la conservación de la personería jurídica durante la liquidación; el 528-B en lo que respecta a la reactivación, su aplicación a "Toda sociedad COMERCIAL, con PRESCINDENCIA DE SU CLASE O NATURALEZA", con lo que más claro no puede estar que entre ellas se encuentran comprendidas las sociedades anónimas.

En tal virtud, estoy convencido de que no hay lugar; por no tener sustento jurídico, a que alguien pueda argumentar la no aplicabilidad de esta norma a las sociedades anónimas.
 
PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL.       ¿Tal como quedó la norma, existe una obligación solidaria de las sociedades beneficiarias con la escindida en cuanto a sus pasivos?  Cuando termina esta obligación?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Afirmativo. La norma impone responsabilidad solidaria a las sociedades beneficiarias por las deudas y obligaciones de la sociedad escindida en lo que atañe al patrimonio traspasado. Ello se introdujo para dar certeza a los acreedores de la sociedad escindida, y al fisco, de que sus créditos o derechos no se verán afectados. La solidaridad perdurará mientras exista la obligación o, en caso de darse alguna situación de reclamo, hasta que le prescriba el derecho al acreedor o fisco conforme a las normas de prescripción que sean aplicables según la naturaleza de la transacción que origina el reclamo.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL:      ¿En un país de tanta especulación… ha escuchado a alguien decir que esta es una ley hecha a la medida de algún gran negocio?

RESPUESTA DE JUAN PBALO FÁBREGA: Por ahora no, pero no tengo la menor duda, ni me sorprendería de que, por el morbo del panameño, sobre todo de los opositores a los Diputados de gobierno, como lo es el Diputado Raúl Hernández, alguen alegue con mala intención tal situación. Dada las necesidades que había para regular la materia y, precisamente, por no tratarse de un tema político, la ley no tuvo objeciones por diputados de oposición. Yo soy un académico; estudioso de esos temas. Creo que así soy reconocido por algunos de mis colegas, dada la cantidad de libros que escrito sobre sociedades y las charlas que dicto al respecto. Mi vocación es divulgar el conocimiento jurídico para enriquecer y nutrir nuestra bibliografía nacional, para incentivar a los colegas a escribir. Para redactar el borrador del documento que propuse al Honorable Diputado Hernández, estudíe las legislaciones de Colombia, Chile, México, Perú, España y Estados Unidos. No es un tema improvisado; en Panamá NO se ha inventado la rueda. Estas figuras existen en esos y otros países desde hace varios años y, en ningunos, se ha generado morbo. Panamá estaba en deuda con los usuarios de nuestras sociedades, en darles estas herramientas para sus restructuraciones empresariales.

A nadie se le había ocurrido tomar estas iniciativa; me tocó a mí por estar en contacto diario con colegas y empresas extranjeras que indagaban por los temas cubiertos en la Ley 85. Por tal razón, puedo dar fe de que no se pensó en el beneficio de alguien.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL. La razón de muchas escisiones está en el emprendimiento de un nuevo  negocio con la tecnología, cartera de clientes y nombre comercial de la escindida.  Algunas de estas cosas, contablemente, no tienen valor en libros. ¿Cómo se cumple entonces con la obligación de  registrar el activo a  su valor en libros para que no sea considerado una  enajenación para  propósitos fiscales?
 
RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Si el activo no tiene valor, así se pasará a la sociedad beneficiaria. Con esa disposición lo que se pretendío era garantizar que la sociedad beneficiaria no iba posteriormente a sobrevalorar el activo para beneficiar a los accionistas con la entrega de más acciones de las que realmente tienen derecho a recibir. El espíritu de la disposición fiscal es darle a la escisión el mismo tratamiento y consideración que a la fusión; no hay lucro, los traspasos se hacen a la par porque estamos frente a una restructuración empresarial.

PREGUNTA DE MOMENTO FISCAL: ¿Qué otras consideraciones le merece la norma?

RESPUESTA DE JUAN PABLO FÁBREGA: Es importante destacar que la norma contempla otros supuestos, tan importantes como la escisión o reactivación de sociedades; como los contemplados en los artículos 528-A, que reconoce que la liquidación termina, cuando termina, es decir, cuando se hayan cobrado los créditos y pagado las deudas, sin consideración del tiempo que ello tome. Esta norma subsana una vieja interpretación de la Corte Suprema de Justicia, de que el período para la liquidación de una sociedad anónima era de tres años, al haberse interpretado equivocadamente la disposición de la ley 32 que, en materia de liquidación hacía referencia a dicho término; pero el mismo era para efectos de hacer las gestiones de cobro de los créditos y el 534, que reconoce, como ocurre en todas las legislaciones extranjeras, la sumisión de la junta directiva a la asamblea de accionistas como órgano supremo de la sociedad; ello por cuanto en otro fallo de la Corte se había indicado que, al convertirse la junta directiva en fiduciaria de la sociedad durante la gestión de su liquidación, los accionistas perdían sus derechos políticos frente a la junta directiva y quedan sujetos a dicho órgano corporativo.

Aun cuando imperfecta y con independencia de los defectos que se le pudiera encontrar a la ley, tal cual fue aprobada, cuyo texto NO es igual al que se propuso originalmente, debe reconocerse que llena un vacío y satisface una necesidad que a gritos clamaban nacionales y extranjeros.


Lea la norma completa en: Ley de Escisiones y Reactivaciones.