Apostando al futuro, Bartolomé Mafla Herrera.

Es un enamorado de Panamá. Simplemente le sale sencillo.  Como hombre de negocios, Bartolomé Mafla es el socio director de Nexia Auditores Panamá, firma que lidera como Contador Público Autorizado (CPA) y que pertenece a Nexia International. En su diario vivir es común escucharle frases como: “Cuando salgo a vender a mi país afuera, tengo cómo probar que es atractivo para los inversionistas, va desde el hecho de que tenemos un Impuesto Sobre la Renta sobre un 25% nada más, que es bastante cómodo versus otras naciones, además de que la economía panameña está creciendo y que usamos el dólar, que es una moneda fuerte”.

Sin embargo, a Mafla le preocupa cuando las personas comparan a Panamá con Dubai. La situación lo mueve a una profunda reflexión.  —¿Qué tiene que hacer nuestro país para convertirse rápidamente en un país del primer mundo?— cuestionó el CPA durante una entrevista con Momento Fiscal.  Tras suspirar pausadamente responde: “Yo me saldría del ámbito tributario y me enfocaría en la seguridad. Aunque seamos una de las naciones de America Latina más seguras, nuestros niveles de inseguridad han comenzando a crecer, han venido muchos inversionistas buenos, pero también bastante gente mala”.

Para el director de Nexia Auditores Panamá, el consejo que podría prestar a las autoridades es que “ataquen el tema de seguridad”. A partir de allí “el país se vende sólo”, comenta convencido.    

En medio de su día de trabajo, el contador Mafla sacó unos minutos para compartir con los lectores de Momento Fiscal.

Momento Fiscal (MF): En el extranjero, ¿sus colegas le preguntan si Panamá es un paraíso fiscal?
Bartolomé Mafla (BM):   Sucede que Panamá no es un paraíso fiscal.  Yo me defiendo en momentos así o lo defiendo como país. ¿Por qué?  Porque un paraíso fiscal son aquellas naciones, regiones o ciudades donde no se paga ningún tipo de impuestos, aquí nosotros tributamos y, por ende, no somos un paraíso fiscal.
Se da el caso de que viene un cliente y compra una sociedad anónima y debe pagar su impuesto anual o el de la Tasa Única.  Entonces, desde que desarrollas un negocio en Panamá donde la renta es generada en el territorio fiscal panameño se debe cancelar el Impuesto Sobre la Renta, por ello sin duda no somos un paraíso fiscal.
Sí existen en el extranjero lugares donde  las empresas van desarrollando sus actividades, incluso rentas gravables, y no pagan ningún tipo de impuesto, eso sí es ser un paraíso fiscal. Panamá no lo es.

MF: Considerando que tenemos un país atractivo para hacer negocios, ¿la tributación es también similar o, por lo menos, sencilla?
BM: Por ponerte un caso, hay países donde se paga menos Impuesto Sobre la Renta que en Panamá o cero Impuesto Sobre la Renta. Se puede hablar de Dubai, donde no se paga, pero sí se cancela el Impuesto de Introducción, Impuesto de Exportación y otros. Se podría decir que Dubai es atractivo para los inversionistas, pero si es un empresario latinoamericano le quedará bastante lejos irse hasta allá, por lo que preferiría instalarse en suelo panameño para coordinar sus operaciones en la región, por ejemplo.
Usualmente para un europeo o norteamericano con negocios regionales ubicarse en Panamá le queda cerca de todo y nuestro Impuesto de Transferencia Bienes Muebles y Servicios (ITBMS) es de 7%, bastante bajo si ves las jurisdicciones vecinas, que llegan hasta cuatro o más puntos porcentuales por arriba, aunque sí se ha vuelto pesado para el panameño en sí este tributo, porque su poder adquisitivo está disminuyendo. Por lo demás, cuando se presentan cuadros comparativos entre países, Panamá va a la vanguardia.

MF. De usted se dice que es amante de la tecnología... ¿cómo se apoya en ella?
BM: Hasta hace pocos años, nadie pensaría que íbamos a sacar un aviso de operación vía Internet o hacer la  Declaración de Renta electrónicamente. Recuerdo los tiempos en que los funcionarios tenían que captar línea por línea el documento que se presentaba a mano. Las cosas cambiaron.
Estoy intentando registrar esos cambios en un estudio de las herramientas tecnológicas de la tributación. Voy a arrancar desde los tiempos más atrás del WordPerfect y el Lotus, los famosos códigos de barras hasta la era de la digitalización y todo lo que podemos hacer vía Internet,
Igualmente existen una serie de programas especiales para manejar la tributación más rápidamente. Entre estos, yo creé un servicio que se llama “auditoría fiscal”, en el cual sometemos a una empresa o a una entidad a una auditoria con los parámetros con que la haría la Dirección General de Ingresos.

MF: Siendo una persona que se ha adaptado a las épocas y aprovechó lo que podría ser un problema para transformarlo en una ventaja,  ¿cómo ve a Panamá en los próximos cinco a 10 años en el tema de la tributación?
BM: La era tecnológica va volando y en realidad hace años se presentó el tema de hacer las consultas digitalizadas a los clientes. En el fondo yo siempre tuve muchas dudas. Pero es satisfactorio ver que hoy lo hacemos. Ahora, estamos en el transporte de supervelocidad en lo tecnológico. Pienso que en cinco años Panamá va a ser uno de los países que estarán en la vanguardia en tributación.

MF: ¿De qué depende que Panamá esté a la vanguardia en tributación? ¿Es asunto de presupuesto, del sector privado que va a halar el tema, pues debe competir en este mundo globalizado, o es tema de voluntad?  
BM: Hay un pedacito de cada una. Pero yo le agregaría la educación y la actualización. Por ejemplo, nos actualizamos en Nexia Auditores Panamá en materia tecnológica. Nos manejamos con un software para hacer las auditorías financieras, el cual modernizamos anualmente. En estos procesos, se ve quién tiene voluntad o iniciativa de aprender, el granito lo ponemos todos los años, pero yo sé que otros intentan también actualizarse constantemente, entonces, si seguimos así entre todos, entre cinco a 10 años, vamos a estar bien estructurados.

P.D.:

ADMIRACIÓN.  El CPA Bartolomé Mafla recuerda con cariño a Jorge Obediente, ex director General de Ingresos.  Asegura que Obediente fue el visionario que se propuso que Panamá pasara a digitalizarse en temas como la declaración de renta.

MOTIVACIÓN.    El éxito para él no estaba prometido. Es miembro de una generación que soñó con que la contabilidad sería digitalizada, pero hizo de la tecnología su gran aliada, al punto que es hoy creador de softwares o programas de tributación.

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